Por si no ha quedado claro, el juego lo ha hecho Konami
Hala, pues toca elegir idioma. Ya que nos ofrecen la posibilidad, vamos a coger español
Poz nada, aquí tenemos el menú principal, curradísimo como podréis comprobar (nótese la ironía)
Ya que tenemos taaaaantas opciones disponibles, vamos a decantarnos por la más interesante de todas, "Nueva Partida"
¡Anda! Pero si me tengo que poner un nombre, qué
original, oiga. Pues nada, necesito un nombre imponente, con estilo,
que marque un antes y un después en la historia
Ya lo tengo, mi nombre será...
Weegee, señor del embrujo ocular y de la maldición óptica
Si Pegasus tenía el Ojo Milenario, yo tengo los ojos que transforman en Weegee, así que, "ojo" con mirarme mal (chiste malo gratuito)
Espera un momento, ¿un chaval con gorra y mochila que comienza su aventura (?) en su propio cuarto? Me parece que esto me suena de algo...
¿Pero qué? ¿Y estos quienes son? Esto se considera allanamiento de morada.
Menuda mata de pelo. Con eso no pasarás frío en invierno, ¿verdad?
Y hablando de pelos, este parece que ha metido los dedos en un enchufe. En serio, ¿qué tipo de peluquería frecuenta esta gente?
O sea tío, es que es super mega fuerte, no me lo creo
¿En serio has estado toda la noche montando un mazo de cartas? Porque para mí que te la has pasado pegado a la tele con el canal de pago
(Reconstrucción de los hechos acontecidos aquella misma
noche)
Seamos realistas, mi “deck” (o mazo de toda la vida) es un truño y me van a petar a la primera de cambio ¬¬
A que te peles
En Pokémon esa frase hubiese tenido algún sentido, pero en este juego me temo que no
Eso, salid de mi casa, ¡FUERA!
Bueno, antes de continuar, hagamos un pequeño inciso para “presentar” a los dos individuos que acaban de violar mi derecho a la intimidad de forma tan flagrante
Joey Wheeler, también conocido como
Jonouchi en el manga original. Aquí donde le veis, al principio de la
serie era el típico macarra que, al no tener ningún porvenir en la
vida, se distrae practicando el deporte favorito de los canis: el bullying.
En su caso, al pringado que le tocaba aguantar las coñas era a un
tal Yugi Muto del que ahora hablaremos. Pues nada, el caso, Joey iba de
malote por la vida hasta que se aficionó a las Yu-Gi-Oh! Magic
& Wizards (así se llama el juego) y acabó haciéndose amigo de Yugi
Yugi Muto, alias “el tapón de la clase”, se deja el pelo así por intentar no parecer tan bajito, pero ni así… Bueno, a lo que vamos. El prota de la serie PERO no del videojuego, que ese papel recae sobre mí (juas, juas) Su abuelo, que por lo visto tiene contactos en el mercado negro de antigüedades, le pasa una reliquia procedente del antiguo Egipto y le explica que es el Puzzle Milenario, un híbrido entre artefacto y rompecabezas (como si se tratara de un cubo de Rubik de 10000 años, vamos) que nadie ha podido resolver nunca. Yugi, que es más listo que nadie (?) consigue resolverlo (qué sorpresa, ¿no?) y libera el espíritu de un antiguo faraón ludópata. Aunque eso ya lo explicaré más adelante, que me enrollo
El tío es muy bueno con las cartas y poco más que contar (del que realmente se puede contar algo interesante es de su alter ego, pero por ahora nos quedamos con esto)
Y ya de vuelta, llegamos a la plaza del pueblo
del reloj
Aclárate Joey, ¿qué quieres que mire exactamente? (Este cada día es más tonto)
A continuación tenemos uno de los monólogos más
absurdos de todo el juego, eso sí, patrocinado por Kaiba Corporation
Pero antes de nada, vamos a presentar al caballero con abrigo blanco de
la colección Otoño – Invierno de Massimo Dutti
Seto Kaiba, un pijo con aires de mafioso que no tiene
reparo en quitarles cartas de Yu-Gi-Oh! monstruos a los viejos
(más penoso incluso que robarle un caramelo a un niño) A este o lo
odias con toda tu alma o lo terminas idolatrando por lo troll que puede
llegar a ser. Yugi lo destroza un par de veces y lo condena con el Mind
Crush, una especie de estado psicológico alterado
donde Kaiba tiene que reconstruir su “corazón” cual juego de
construcción Lego™
Dicho esto, conectamos con nuestro enviado especial en Domino City, el señor Seto Kaiba
Resulta irónico el hecho de que la ciudad se llame "Domino City" cuando el deporte rey es un juego de cartas
Hombre, no van a ir a mi casa a echar la partida, no te digo
Pues nada, mi plan maléfico de robarle el deck a Yugi para mi uso personal queda descartado
En algún lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…
Pues habrá sido cuando estaba en el baño, porque ni me he enterado
Si no recuerdo mal ha repetido lo mismo unas 3 veces. Este se cree que somos cortitos o algo
Una hora menos en Canarias
Bueno, eso de amigos es discutible
Porque tú lo digas, tio listo
Con la porquería de cartas que tengo y los flipados que
suele haber en los torneos, tendré suerte si empato alguna partida.
¿¡CONFIANZA!? ¿Pero tú has visto mi mazo, hijo de mi vida?
Al menos intentan infundirme ánimo. Resulta… conmovedor
Y tras esta media hora de insulsa conversación, vienen unos preciosos minutos de juego totalmente desperdiciados. Se trata de ir retando (o al menos intentándolo) a los duelistas más importantes que aparecen en la serie, que, como no, están en distintos puntos de la plaza. Como vereis a continuación, todos declinarán nuestro desafío aludiendo a que aún no es la hora del torneo. Cobardes...
Esta rubia de bote que parece haberse escapado de un musical de Grease se llama Mai Valentine y al principio se comporta como la típica zorra implacable con aires de superioridad y autosuficiencia, aunque finalmente se vuelve muy maja y termina siendo amiguita de Yugi “el Mudo” y compañía
Otro personaje destacado y rival bastante puñetero en el juego. Se llama Mako Tsunami y su máxima aspiración en la vida es capturar a Moby Dick, ya que presuntamente devoró a su padre años atrás cuando salió con su barco pesquero en busca de atunes al sur de las costas de Kushiro (aunque algunos aseguran que fue un Whamon). Mientras tanto, mata el tiempo echando partiditas a las cartas
Otro personajillo pintoresco. Weevil Underwood, también llamado “El Bicho”, duelista de peinado con aspecto fúngico y gusto patológico por los bichos (según cuentan, tras acabar la serie ingresó en la Facultad de Entomología de Tokio y ahora imparte clases como catedrático) Según Yugi, sólo por el hecho de tirarse faroles como catedrales y usar una estrategia de remontadas épicas ya es un tramposo. Será porque él nunca hacía eso…
Le he pillado con sueño. Normal, con el madrugón que nos hacen meternos para el dichoso torneo
Le tienen que haber contado un chiste muy bueno, porque se está descojonando él sólo
Si queréis ver bichos raros estáis de suerte, porque en
este juego (y por extensión en la serie) los hay a patadas. Este en
concreto se llama Bonz, pertenece al club de fans de The
Walking Dead y salió de extra junto a Michael Jackson en el
videoclip de Thriller. Su mazo está plagado de zombies y
demás criaturas no-muertas, duerme en un nicho y disfruta viendo
enterramientos tanto como Ryuk junto a un manzano
¿¡Qué ha dicho de un cuarto oscuro!?
Rex Raptor. En cuanto te lo quitas de en medio la primera vez, pasa de ser uno de los “jefes” del juego a víctima de farmeo. Hay muy poco que decir de él, aparte de que perdió contra Joey en la serie (ya hay que ser paquete para perder contra ese manta), que tiene un gusto infame para vestir (combinar ese gorro rojo con la chaqueta verde es para pegarle) y se ha visto la película Jurassic Park unas 100 veces en versión extendida y con todos los extras
Con nadie que no sea guay, ¿eh? Pues yo soy supermegaguay de la muerte, ¿te vale con eso?
Y se sigue riendo. Pues sí que tendría que ser bueno el chiste, sí
Uhhh, eso suena a proposición indecente
Anda, mira tú por donde. No sabía yo que era Kaiba el que iba dentro de este disfraz
Bueno, finalmente comienza el torneo y podemos empezar
a echar duelos, así que vamos a buscar al primer pardillo
contrincante
Un callejón siniestro, tres tipejos con aire intimidatorio y un pringado con una gorra roja… Lo cierto es que se masca la tragedia en el ambiente
Corrección. Aquí se reúne una pandilla de fantasmas, que no es lo mismo
¡¡CORRE POR TU VIDA!!
Es oficial, esta gente está enferma
Este parece más normalito (o menos espabilado) Vamos a ver si le gano
Bueno, voy a pararme a explicar un poco la mecánica de los duelos. Probablemente no os interese una ****** y en tal caso os recomiendo que saltéis al final del duelo (eso y si tenéis prisa por acabar de leer porque tengáis que ir al baño) Además, qué demonios, ¿para qué mentir? Tengo que rellenar hueco y de algún sitio tengo que sacar contenido
En fin, vamos al tema. Para empezar, antes de cada
duelo nos pondrán nuestro tronco, que viene a ser las cartas que
tenemos, tanto las del deck como las que tenemos bien guardaditas en su
archivador para que no se pierdan, doblen o deterioren al caerse encima
la merienda mientras contemplamos orgullosos nuestra colección. Aquí
podremos seleccionar una carta que utilizaremos como Ante, es decir,
que apostaremos contra nuestro oponente. Así, si ganamos, nos llevamos
una carta suya. Dependiendo del nivel de la carta que nosotros
apostemos así será el nivel de la carta que recibamos. Por ello, lo
mejor es apostar una carta de nivel alto (unas 6 o 7 estrellas suele
ser perfecto) que no nos interese para nada, y así recibiremos la mejor
carta que nos pueda proporcionar nuestro rival
En este caso, a falta de cartas mejores, apostaremos la “Mano de
novela”, de nivel 2
Comienza el duelo y es nuestro turno. Viendo un poco lo
que tenemos en la mano (parte inferior de la pantalla) vemos que hay
tres tipos de cartas:
- Moradas: Cartas trampa. Sencillamente fastidian al rival. Suelen
activarse automáticamente en el turno rival
- Verdes: Cartas mágicas. Nos dan ventaja o pueden incordiar al rival.
Sólo se usan en nuestro turno
- Marrones: Cartas de monstruo. Lo que es la típica criatura, que pega
y defiende
También las puede haber azules, pero o son criaturas o rituales. Estas
últimas son tan insignificantes que ni las tengo en cuenta. Si quieres
saber algo más de ellas, no seas vago y usa Google
Hay que mencionar un detalle, y es que la mecánica aquí respecto al
juego real está MUY simplificada. Aquí todo se reduce básicamente a
sacar criaturas y pegar. Sin más. Las diferentes fases de los turnos,
fusiones, uso de rituales y alguna que otra cosa más se suprime o
simplifica de forma drástica, así que hasta un mono descerebrado es
capaz de ser aquí una máquina
En cualquier caso, sigamos con el duelo
Colocamos la carta trampa “Cámara de cinta adhesiva”,
la mágica “Agujero oscuro” y la carta de monstruo “El Cazatalentos”
Las cartas mágicas y de trampa comparten zona del tablero abajo, mientras
que las criaturas se colocan arriba. Como podréis ir observando, las
traducciones no se las han currado mucho, y hay nombres de cartas
bastante chapuceros
Ataco con mi carta y reviento a la marmota rival. En Yu-Gi-Oh! la defensa no se suele tener en cuenta a no ser que la carta esté en posición defensiva (como en este caso, que estaba girada) Si está en posición de ataque se toma en cuenta el ataque incluso para defenderse de un ataque enemigo
Esta es una captura del efecto tan cutre que hacen las cartas al atacar directamente los “Life Points” o Puntos de Vida del oponente (parece que se quitan los puntos cortándose los unos a los otros con los filos de las cartas) Por cierto, la partida es a 8000 LP y no se pueden atacar directamente los LP del oponente mientras haya cartas de monstruo que reventar (aunque el diferencial de ataque se restan a los LP en caso de que la carta no esté en posición defensiva)
Otro punto a tener en cuenta: los sacrificios. Las
cartas de hasta 4 estrellas se pueden invocar sin más, pero las cartas
de 5 y 6 estrellas necesitan un sacrificio de un monstruo y las de 7 o
más estrellas necesitan 2 sacrificios
En este caso sacrificamos 2 cartas débiles e invocamos a “El Último
Guerrero”
Y se acabó, eso es un duelo de Yu-Gi-Oh! O al menos en
Las Cartas Sagradas. Es bastante más grato jugarlo que verlo, por lo
que en posteriores ocasiones resumiré muy mucho todo lo que pase, que
el relleno a veces es pasable, pero tampoco hay que pasarse
Y ahora vienen las recompensas por victoria. En primer lugar tenemos la capacidad del deck, que es algo parecido a la experiencia en los RPG. Partiendo de la base de que toda carta tiene un coste y dependiendo de lo buena que sea la carta su coste será mayor, tenemos un límite máximo para el coste total de las cartas que componen nuestro deck (básicamente se trata de capar nuestro mazo para que no lo dopemos de buenas a primeras) Este límite se puede ampliar ganando duelos, con lo que podremos ir metiendo gradualmente cartas mejores
Dominós, la moneda oficial en Domino City. Simple y llanamente para comprar cartas. Punto
Y la carta de la apuesta. Bastante mala, pero no podemos pedir más habiendo apostado una carta de nivel 2 y siendo el primer duelo
Cada carta posee una serie de característcias concretas. Las estrellas indican el nivel, lo cual se traduce en los sacrificios que tendremos que realizar para ponerla en juego (como ya he dicho antes) El ataque y la defensa, que determinan lo que puede dañar o resistir la criatura. El icono de la parte inferior izquierda representa el tipo de carta (en este caso dragón) y sirve para dar mejoras de campo y algunos efectos de cartas mágicas o trampa. Al lado aparece el atributo o grupo elemental. En el juego real no tiene mucha relevancia, o al menos no mucho más que el tipo de carta, pero en Las Cartas Sagradas, además de inventarse varios atributos adicionales, convierten este "parámetro" en algo similar a los tipos en Pokémon, sólo que de forma letal. Es decir, una carta de agua 0/0 ataca a una 10000/100000 de fuego y la revienta. Así de justa es la vida, ya veis
Además tenemos el coste. Este dato nos sirve para dos
cosas (ambas malas). La primera es saber cuánto "espacio" nos va a
ocupar la carta en el deck, el cual tiene un límite (como ya he
explicado antes. Si no estábais atentos os aguantais) y la segunda
saber si podemos usar la carta, ya que nuestro nivel de duelista (ya os
enseñaré esta parte luego) debe ser igual o superior al coste de una
carta para poder usarla
Bueno, una vez vencido uno de los tres pardillos anteriores se nos da la posibilidad de enfrentarnos a su jefe Bonz, que es otro paquete de cuidado para nuestra suerte
Anda, mira quién habla. Por si no te has dado cuenta, eres el primer duelista “serio” al que me enfrento, y eso en un juego NO ES BUENO
Mentira, la mía es mejor. ¿Que por qué? Porque es mía (y porque no huele a muerto en descomposición, que eso también cuenta)
Vamos a apostar la carta que acabamos de conseguir, así Bonz nos dará una carta que es interesante para usar como Ante durante el resto del juego
Como podréis comprobar, al principio del juego, cuando me preguntaron aquello de “… ¿y tu deck es también buena?” y respondí tajantemente que no, no fue solo por hacer la gracia, es que es cierto. Al principio las cartas que te dan son una basura. Por suerte los duelistas al comienzo del juego son peores que pegarle a un padre, y eso nos da una oportunidad
Animación en combate de una carta al ser destruida. Como veis el universo de Yu-Gi-Oh! es parecido al de los Simpsons, la materia entra en combustión de forma espontánea
He aquí la versión de Jabba el Hutt de Yu-Gi-Oh! En serio, ¿o qué os creeis que sigue después de ese sospechoso Ja...?
Bueno, vale, no era Jabba, pero no me digais que no se le parece
Pumpking, el rey de fantasmas. Esta carta, en apariencia penosa, nos será muy útil a lo largo del juego, dado que podremos usarla como Ante sin miedo a perderla, ya que no vale para nada en combate. De todas formas, si la perdemos, siempre podemos tirar de “apaga y enciende” y volver a intentar el duelo sin perder esta carta
No, lo que has perdido ha sido el duelo, a Pumpking y
la locator card. Tu “no tan gran” deck de fantasmas está en tu mano
Finalmente, y después de dos duelos casi regalados conseguimos nuestra segunda Locator Card. Aún nos faltan 4, pero vayamos poco a poco
Y de esta forma concluye el primer capítulo de este VaJ. Si queréis saber si Weegee es capaz de conseguir el resto de Locator Cards y resistir el envite de cientos de duelistas ávidos de sangre, pasad al siguiente capítulo